Después de
liquidar la última campaña de fruta de hueso y constatar que probablemente haya
sido la peor en la historia de la fruticultura de Lleida se impone una
reflexión que nos conduzca a tomar las decisiones correctas y así evitar
vuelvan a producirse, en la medida de lo posible, tan nefastos resultados. Estimamos que sólo en
Catalunya, faltan en la liquidación de los agricultores de fruta de Hueso y
Pera de verano alrededor de 90 millones de Euros. (600m Tm por 15 cts)
Resulta harto
inconsciente conformarse con la crisis rusa como excusa. Todos sabemos que la
campaña se había perdido mucho antes de que los rusos cerraran sus fronteras.
Las razones pues
para que pronto en Julio se alcanzaran precios de derribo que perduraron hasta casi
el final de temporada son muchas pero debemos centrarnos en las que están en la
órbita de responsabilidad y posible corrección por el propio sector.
Cierto que poco
podemos hacer sobre los volúmenes excepcionales de oferta o la temperatura estival
en centro Europa, pero sí que tenemos obligación de modular nuestra oferta,
sobre las situaciones reales de demanda dotándonos de los medios y las
estructuras necesarias para ello.
El sector en su
conjunto es víctima de nuestra falta de estructuración, en especial en el
conocimiento cierto de los stocks en tiempo real, en la disponibilidad de eficiente
frío y pallots para la superficie actual en producción, en la adecuada
normalización de la oferta con criterios actuales de mercado y en la
transparencia de los precios reales.
Con estos
déficits, ante el primer atisbo de sobre-estocage, todos los que decidimos sobre el precio de
venta sucumbimos a la presión de compradores, terriblemente concentrados, sin
ninguna prisa para comprar.
La crisis rusa
que sin lugar a dudas está afectando la campaña de pepita desde su inicio, nos
ha brindado lo que podríamos llamar, “la
lección Belga”.
La compra Rusa
media anual de Peras conferencia Belgas y Holandesas se estima en 200 millones
de Kgs. Tras el veto resultaba obvio que este excedente, lastraría el mercado
de este producto. Muchos pensamos que la
campaña estaba sentenciada. La cuestión es que dichas producciones gozan de dos
instrumentos básicos; una muy adecuada normalización y la venta por el sistema
de subasta. Así pues, Belgas y
Holandeses empezaron “regalando” peras durante cien días hasta que, conociendo los stocks reales, evacuado el producto con más riesgo de
conservación y utilizando la subasta
como sistema de fijación de precio se han restablecido para la gran masa de
cosecha precios, que sin llegar a los habituales son cercanos a ellos.
Sin lugar a
dudas, en fruta de hueso el nivel de complejidad es muy superior por el gran
número de familias, subfamilias y variedades, por el prolongado periodo de recolección
encadenando las distintas áreas de origen y por la propia perecibilidad del
producto.
Estos mismos
factores hacen impensable que las estructuras políticas nacionales o comunitarias
puedan reaccionar y poner medidas compensatorias con la debida agilidad. Máxime
cuando se les necesita precisamente en periodo vacacional. Así pues las retiradas previstas en la OCM,
por su lentitud operativa no hacen otra cosa que dar bálsamo cuando el problema
es ya irresoluble. Sólo ofrecen flotador a los propios tonelajes que han sido
retirados pero no cumplen la misión que les dio sentido de regular el mercado.
Proponemos
claramente que el sector debe trabajar en un nuevo modelo de normalización que
tenga en cuenta por ejemplo la segregación de los lotes de alto color y azúcar,
es decir aptos para los mercados más exigentes, así como los lotes madurados en árbol (procurando un aprovechamiento en
proximidad); el establecimiento de un Índice
de estocage fiable (estadísticamente
sería suficiente la información de una docena de almacenes
representativos); y fundamentalmente la
constitución de un sistema propio de
retirada, independiente de las consideraciones comunitarias, basado en la dotación de un Fondo avalado por
el sector, proporcionalmente a la
producción de cada OP con una
capitalización del entorno de 20 millones de euros para que pudiera
establecerse un suelo por debajo del cual ningún comercial se viera abocado a
vender. Afrucat como asociación del sector y Asociación de Organizaciones de
Productores (AOP) debería liderar esta iniciativa incluso antes de obtener la
capacidad de Extensión de Norma que esperemos alcance a medio plazo.
Este Fondo de
Retirada (cuyos apoyos institucionales deben obviamente buscarse y coordinarse
con las medidas ya establecidas por la Comisión Europea y ahí el trabajo
conjunto de Afrucat, Cooperativas y Sindicatos será de capital importancia)
tendría la misión de ser operativo de inmediato evitando que los precios
entraran en caída libre.
Las grandes
cifras indican claramente que merece la pena dotar 20M de Euros para evitar la
pérdida de liquidación de 90. Teniendo en cuenta además que la propia
existencia de la posibilidad inmediata de retirada evitaría el propio uso del
fondo. En otras palabras, muy probablemente el uso del fondo nunca superaría el
40 % del mismo. De lo que estamos seguros es que otra campaña como la de 2014
en un corto plazo significaría una auténtica catástrofe en términos de
situaciones concursales y viabilidad de un número muy alto de explotaciones
fruteras, cooperativas y empresas comercializadoras.
Puede
argumentarse que algunos operadores pudieran hacer uso abusivo del Fondo lo
cual se corrige con un pacto de funcionamiento bien diseñado y un riguroso sistema
de control y puede argumentarse también que la aplicación de esta fórmula en
una única área de producción pudiera no resolver el problema en el caso de un
sobreproducción global, pero incluso en ese caso y con una normativa
inteligente que retirara del mercado las calidades/calibres menos retribuyentes,
se conseguiría un aumento de liquidación por reducción de costes.
Podemos seguir
maldiciendo a Putin y pleiteando contra la Comisión Europea pero también podemos
trabajar conjuntamente para consensuar un modelo de estructuración del sector,
aprendiendo de los que lo hicieron antes que nosotros. Nuestra es la elección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario