sábado, 21 de diciembre de 2013

A menudo me preguntan…
          … en mi condición de catalán y aragonés consorte, ciudadano de Zaragoza y desarrollando mi actividad en Lleida: -“Que c-pip os está pasando a los catalanes?”
Debo decir que la catarsis posterior al 11-S, me pilló por sorpresa. A mí alrededor se habían convertido al independentismo los más insospechados. Así que me resultaba difícil dar una explicación.
Ha pasado un año largo y sólo sé responder contando la historia de esa pareja formada por José María y Catalina.
Llevaban varios años  casados, con hijos, trabajando los dos duramente y siguiendo la tradición (Catalina se ocupaba de la intendencia doméstica y José María de las Finanzas).
Un sábado por la tarde, JM volvió de cazar, o del golf, o de copas con los amigos (qué más da) y cuando llegó a casa, C venía con un precioso cabello de peluquería. A JM le pareció mal tal dispendio y montó en cólera. Se acostaron sin hablarse pero  C no podía pegar ojo. Le parecía que el reparto de las cargas y responsabilidades,  trabajar y llevar la casa, la educación de los hijos,… no guardaba el equilibrio que había deseado,  pero que además, ese reparto fuera  visto por JM como algo natural le humillaba crónicamente. También sentía como una falta de respeto tener que dar explicaciones de cualquier gasto y máxime cuando su contribución  a las finanzas domésticas fue durante años superior a la de JM.
Por la mañana durante el desayuno, C le miró a los ojos y le dijo: - “JM, me quiero divorciar”
A JM se le dibujó una sonrisa sarcástica y le contestó: -“Quien más te tendrá como a una reina como yo” (Pueden sintonizar  todas las mañanas, por ejemplo a Carlos Herrera relatando la “Pasión de catalanes” o describiendo los jocosos twits de sus machos –digo muchos-escuchantes).
Llegó la hora del almuerzo y mientras JM esperaba a mesa puesta, C le repitió: -“Que me quiero divorciar!”
JM pensó que el mosqueo de C ya  duraba demasiado. Todos esos seminarios de desarrollo de la mujer, esas amigas separadas,… le estaban comiendo el tarro. (Tv3, La Vanguardia, la inmersión lingüística,..)  así que le espetó  algo así como que los amigos le harían el hueco, que en el club de Tenis nadie jugaría con ella y hasta que del banco de la iglesia se le apartarían los feligreses ( Europa, el  Euro, la Otan, el espacio Schengen, hasta la ONU….) El corazón y la razón de C llevaban años debatiéndose pero respiró hondo y repitió, sí , pero es que me quiero divorciar!
Mejor era dejar la conversación  para otro rato, de alguna manera se le tendría que pasar la “algarabía”!

Así que por la mañana, con toda la calma posible JM proponía racionalidad. Mira, en Zamunda no hay ley de divorcio y además para nosotros el matrimonio siempre fue un vínculo sagrado… (la Constitución , el Marco de Convivencia, la Soberanía Nacional,…) Pero dale con C! Ya, pero es que me quiero Divorciar!

A JM empezaban a hinchársele las venas. Haría falta algo más contundente para hacerle entrar en razón.  Le recordó quien tenía las firmas en los bancos, a nombre de quien estaban los depósitos y los fondos y lo malo que sería para todos pero especialmente para ella, meterse en pleitos que podrían durar años (Les suena?  la caja de la seguridad social, de las pensiones, quien paga a los farmacéuticos, a los autónomos, sois mierda para Moody’s! …)
Joder! C, con la mirada como ida vuelve al sonsonete; Ya, ya veremos, pero que me quiero divorciar!

Parece que va llegando la hora de las Hostialidades, perdón, de las hostilidades así que JM amenaza con el articulo 29 ( o el 155) y con que al final se le irá la mano (o los tanques) y es entonces cuando a C se le pasan todas las dudas y le escribe con letras grandes: QUE ME QUIERO DIVORCIAR!!!
(ya ven,  cada vez que JM   –Aznar en este caso-    sale a escena aumenta el número de los independentistas)


A todos nos parece evidente que la de JM no era la mejor manera de salvar su matrimonio.
No hay aproximación posible a la resolución de un conflicto si una de las partes se cree en superioridad moral e intelectual  e interpreta la  decisión la otra parte como capricho o  enajenación transitoria.

JM y C deberían sentarse y preguntarse si quizás alguna vez se quisieron, si alguna vez creyeron en el proyecto común, qué y cuando puso en marcha los sentimientos de desafección,  si creen posible encontrar las fuerzas para reconstruir la relación y qué deberían hacer para ello. 

Pero si  JM en un ataque de cordura entrara en ese discurso, sería posible sentar a Catalina viendo su estado de obstinación/incertidumbre?

La Consulta es necesaria en este momento porque sólo ella nos aclarará si lo de C es un cabreo o una Decisión. Lamentablemente sólo si el corazón no está partío por la mitad y  existe una voluntad clara (y clara es clara) en uno u otro sentido podrían iniciarse conversaciones fructuosas.  Si el resultado del voto no es determinante, aun con la correcta aproximación de JM, la posición de C permanecerá en un mareo permanente. Lamentable pero cierto

Vistas las cosas, la  consulta muy posiblemente (cualquier pronóstico serio con alta participación da un empate) no resuelva el problema, pero es la única forma de que JM le diga a C.  Respeto tus decisiones. Respeto tu situación de incomodidad interna.  Y cuando nos sentemos será para trabajar honestamente por la reconstrucción.


Mientras únicamente se hable de las desgracias que le caerían tras el divorcio, de los corsés que le impiden alcanzarlo o de amenazas, sólo veremos crecer el número de votantes de Esquerra. 

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